Boilies para aguas frías – The Crave

Como ya sabes, la pesca de la carpa en Invierno puede llegar a convertirse en un duro y sacrificado reto. Además de las complicaciones del clima y las pocas horas de luz, la actividad de los peces cae de manera notable, haciendo que muchas jornadas de pesca se hagan eternas para tan sólo obtener algún resultado.

También esta estación ofrece algunas ventajas: la presión de pesca que sufren algunos lagos, es menor en comparación con las demás épocas del año. Muchos pescadores prefieren estar calientes en sus casas en vez de estar buscando capturar algunos de esos peces con los que uno sueña. Es cierto que no es la estación ideal para disfrutar de los escenarios rebosantes de color y movimiento, más bien se convierten en paisajes apagados y lúgubres, donde encontrar alguna señal de vida se hace verdaderamente difícil.

Esta es una de las mejores ventajas del Invierno, ya que bajo el agua el paisaje es prácticamente igual. La escasez de vida, también se convierte en escasez de comida para los peces. Debemos aprovechar esta oportunidad y sacarle el máximo provecho.

A principios de Otoño comencé a estudiar un pequeño lago. Pasé varias semanas observando y caminando por la orilla, sacando conclusiones y definiendo los mejores spots donde engañar a las carpas. Comencé con un plan de cebado que duró algo más de cuatro semanas. No es el momento del año para crear un gran cebadero, sino uno pequeño, atractivo y constante. Cebé una pequeña sección del lago 2 veces por semana, en cada ocasión, lanzaba alrededor de medio kilo de boilies de 15 mm. de The Crave, remojados en su mismo Liquid Attractor para aumentar su poder de atracción. Así, los pequeños boilies causarían un gran efecto, manteniendo a las carpas durante mucho tiempo buscando en los alrededores, para acabar encontrando y comiendo estos pequeños bocados.

Los resultados no se hicieron esperar. Pese a las bajas temperaturas conseguí meter en mi red varias carpas por encima de 10kg durante los meses más fríos. Como en otras ocasiones, la opción para mi cebo de anzuelo fue un pequeño boilie adornado de una  pieza de plástico ya que la atracción visual que genera es perfecta. Su color bajo el agua no es de un color rojo chillón que pueda llegar a asustar o hacer desconfiar a los peces más pinchados, más bien en la línea de boilies de tonos naturales que Dynamite.